Historia de La Prensa

HISTORIA

la prensa

La Prensa, un experimento ejemplo en el continente: 
Luego de 13 años de oscuridad sin un medio escrito de información y opinión independiente, nace La Prensa en un ambiente hostil...
Un sistema donde todos cuentan:
La Prensa cuenta con algo único en el medio: el sistema participativo fifty-fifty...
Cierres de La Prensa:
¿Cuántas veces cerraron La Prensa en su lucha contra la dictadura?
Y... ¡nació un Diario Libre!
En Miami, un día rutinario del mes de abril de 1979, acababa de regresar a casa después de un largo día de trabajo en el banco...
La prensa cambió...
...un compromiso con el lector, suscriptor y accionista...

 

La Prensa, un experimento ejemplo en el continente

Luego de 13 años de oscuridad sin un medio escrito de información y opinión independiente, nace La Prensa en un ambiente hostil como un esfuerzo titánico de los ciudadanos panameños de convicción democrática. Hoy, La Prensa cuenta con más de mil 200 accionistas, ninguno de los cuales es propietario de más de la mitad del 1% de las acciones. Todos sus empleados son también accionistas.

Por la formación de su capital atomizado y la cuidadosa formación de sus cuerpos directivos, ningún sector político partidista tiene peso exagerado. La Prensa, desde su nacimiento, mantiene una línea legítimamente independiente, muchas veces incomprendida por propios y extraños, que ha comprobado ser la más efectiva en el cumplimiento de sus fundamentales principios democratizadores. Ningún miembro de la Junta puede desempeñar cargos públicos, salvo los docentes.

Debido también a su capital atomizado, las únicas fuentes se ingresos de La Prensa es su publicidad, circulación y división comercial de impresión. Este hecho forzó desde su inicio una organización profesional del más alto nivel, que ha hecho uso de los más destacados talentos del continente en diseño, diagramación, diseño de planta, métodos modernos de administración, publicidad, circulación y la compra del equipo electrónico más moderno de la industria.

 

Un sistema donde todos cuentan

La Prensa cuenta con algo único en el medio: el sistema participativo fifty-fifty. Este sistema es un instrumento de gerencia moderna y no una bonificación paternalista. La base filosófica es que si el ser humano se siente partícipe de los beneficios de su trabajo tiene un claro incentivo para ser más productivo, siente más orgullo en la calidad de su trabajo y siente la dignidad de producir él mismo aumentos en sus ingresos sin tener que someterse únicamente al criterio subjetivo de su superior jerárquico.

Por esta razón, las reglas del sistema participativo son establecidas por la Junta Directiva en diciembre, de manera que sean anunciadas a principios del año que rigen. Igualmente, para que el sistema funcione, tiene que existir la más abierta información financiera al equipo humano completo todos los meses, para que el 100% de los miembros del equipo conozca el resultado de sus esfuerzos.

La experiencia mundialmente demuestra que un sistema participativo abierto no llega nunca a "costarle dinero" a la empresa, sino que aumenta las utilidades beneficiando a los partícipes y también a los accionistas, quienes en este caso también incluye los empleados.

Está también comprobado que los ingresos extraordinarios recibidos en un solo pago por los participantes en su mayoría son ahorrados o capitalizados vía la compra de bienes capital (vivienda, por ejemplo) ofreciendo la oportunidad de crear un patrimonio básico propio, factor de seguridad, tranquilidad, satisfacción y felicidad del ser humano.

 

Vía crucis de un Diario Libre

¿Cuántas veces cerraron La Prensa en su lucha contra la dictadura?

4 de agosto de 1980
Se inaugura La Prensa, Diario Libre de Panamá, constituyéndose en el único medio de difusión independiente del país.

22 de octubre de 1981
La Prensa sufre su primer ataque físico. Diez hombres armados hicieron varios disparos dentro del edificio, destrozando mobiliario y equipo e hiriendo a un empleado y un cliente. Uno de los atacantes fue detenido por empleados del medio.
El mismo día el Partido Revolucionario Democrático emitió un comunicado en el que se hacía responsable del ataque al decir: "una base de nuestro Partido atacó en el día de hoy ese periódico con el apoyo moral de la Secretaría General del Partido".

Noviembre de 1981
El presidente de la república inició una serie de demandas judiciales por calumnias a La Prensa y, el día 7 de este mes, se ordenó el arresto del director, quien pudo evitarlo al ponerse fianza de excarcelación.

14 de diciembre de 1981
Luego de la publicación en LP de una denuncia contra Transit, S.A:, empresa que operaba en la Zona Libre y a la que se le acusaba de negocios ilegales, tres directivos de LP fueron llamados a la Guardia Nacional, donde el Jefe del Estado Mayor amenazó diciendo: "Si fuera por mí, Rubén Darío Paredes, la desición tomada sería el cierre de La Prensa... y que el pueblo juzgue". La Prensa respondió con un editorial titulado "Lo que no toleramos", que concluía así: "El pueblo panameño sigue siendo juez único de su destino, y definitivamente no tolerará que haya hombres, empresas o instituciones que se consideren por encima de la Ley o más allá del juicio ciudadano. En cuanto a nosotros, lo reafirmamos hoy, plenamente conscientes de las circunstancias en las cuales los hacemos: tienen la fuerza bruta para cerrarnos, pero no tienen la fuerza moral para callarnos".

A partir de allí el gobierno inició un ataque económico a La Prensa. El Ministerio de Hacienda emitió una resolución indicando que un audito había mostrado que el periódico tenía utilidades no declaradas en sus primeros meses de operación, y emitió alcance de 7 mil dólares el tiempo que una demanda laboral contra un contratista de LP fue interpuesta por un extranjero fue fallada por 22 mil dólares, haciendo a LP solidaria, de manera que en un mes se le aplicaron al diario 29 mil dólares de gastos inesperados. LP recibió el inmediato respaldo de la comunidad para hacer frente a este tipo de amenaza.

14 de junio de 1982
El Juzgado Segundo de Circuito dictó sentencia de prisión de cinco meses contra el director de LP en la primera demanda de calumnia interpuesta por el Presidente. LP interpuso una apelación. La demanda de LP contra el confeso Secretario General del Partido Oficial referente al ataque físico a sus instalaciones seguía estancada.

30 de julio de 1982
A las 6:15 p.m. irrumpió en el edificio de LP un contingente de la Guardia Nacional con metralletas y toletes de manguera. Con innecesaria violencia los soldados fueron sacando a empujones y manguerazos a todo el personal. Sufrieron de los golpes de manguera repetidas Betzaida de Gómez, secretaria administrativa, Daniel Rodríguez, de recepción, Enrique Herrera, de armada, Juan Martín Pérez, de rotativa y Norman Castro, quien visitaba el diario.

4 de agosto de 1982
Luego de una efectiva presión nacional e internacional, el Presidente de Panamá comunicó la entrega del edificio de La Prensa. No hubo condiciones para la reapertura. Directivos de LP, acompañados de representantes de las aseguradoras, empleados y el corresponsal del New York Times, ingresan en el edificio LP, hasta el momento ocupado por la Guardia Nacional, para encontrar daños calculados en 100 mil dólares, habiéndose usado ácido corrosivo para destruir el equipo electrónico y parte de la rotativa; además fueron violados la mayoría de los escritorios y archivos, retirándose todos los contratos de publicidad, los archivos de los empleados y los archivos sobre la Guardia Nacional y los partidos políticos. Hubo una indignación general por parte de la comunidad nacional e internacional.

8 de junio de 1983
Nuevo ataque contra LP. Una turba de alrededor de 200 personas integradas por conocidos elementos del partido oficialista PALA atacó las instalaciones de LP y golpeó a algunos miembros de su personal, entre los cuales resultó herido de consideración Carlos Sánchez, quien requirió tratamiento hospitalario. La Guardia Nacional, que había llegado al lugar mientras se producían los incidentes, se retiró sin intervenir "por órdenes superiores", dijo el subteniente Carlos Loaiza, al mando de los agentes.

29 de abril de 1984
El columnista de La Prensa, Guillermo Sánchez Borbón, fue atacado físicamente por individuos posteriormente indentificados como miembros de la "Séptima Fuerza", un grupo paramilitar de la Guardia Nacional que participó en otros hechos de violencia después de las elecciones. La oportuna intervención de un radioperiodista que dio la alarma y acudió en su auxilio le salvó la vida.

7 de mayo de 1984
La reportera de LP Marcela Arosemena y el fotógrafo Aurelio Jiménez fueron atacados a balazos cuando cubrían la agresión de que fueron víctimas manifestantes de oposición.

25 de septiembre de 1984
Fue cerrado el Diario La Prensa por supuestos problemas laborales. El cierre lo efectuó el Ministerio de Trabajo a petición de 26 huelguistas de un total de 106 empleados, en clraa violación del código de trabajo que exige el voto favorable de la mayoría de los trabajadores.

14 de diciembre de 1984
Fueron salvajemente golpeados por unidades de la fuerza pública el fotógrafo Aurelio Jiménez y la reportera Lissette Carrasco, ambos de LP, mientras cubrían una manifestación organizada por elementos pro-gubernamentales.

Abril y mayo de 1986
Una prolongada campaña de descrédito contra el director y presidente de LP, I. Roberto Eisenmann Jr. , se lleva a cabo a través de los medios panameños controlados por el gobierno. Eisenmann se encontraba terminando un año de estudios como "Fellow" de la Fundación Neiman, en Harvard. Es acusado de ser "conspirador", "traidor" y hasta "traficante de drogas".

Mayo de 1986
Se descubre un plan para asesinar a I. Roberto Eisenmann Jr. Cuando regrese de Harvard. Un grupo paramilitar, el F-8 (el mismo al que se le adjudica la decapitación de Spadafora) es nombrado como encargado de ejecutar el operativo. Ante esta situación, Eisenmann se ve forzado a permanecer exiliado de su país.

25 de junio de 1986
La Asamblea Legislativa, que responde ciegamente a régimen, pasa una resolución declarando a Eisenmann como "traidor a la nación".

Julio de 1986
Guillermo Sánchez Borbón es demandado por calumnia por segunda vez, por un reportero del periódico Crítica, propiedad de las Fuerzas de Defensa. Sánchez se ve forzado a solicitar asilo en la Embajada de Venezuela, donde llegó bajo la protección del gobierno venezolano.

3 de octubre de 1986
El ministro de gobierno y justicia, Rodolfo Chiari, envió una seria amenaza escrita a LP, en la que especificó que "...no toleraremos esta práctica constante y permanente que mantiene el Diario que Ud. dirige, de publicar noticias falsas.. y a la vez alterar el orden público, la paz y la seguridad nacional".

11 de junio de 1987
El Ministerio de Gobierno y Justicia comunica a LP que mientras existe la suspensión de garantía constitucionales, solo puede publicar bajo censura previa y nombra a Miguel Angel Picard Ami como censor oficial.

21 de junio de 1987
Ante la reiteración de la suspención indefinida de la libertad de expresión por parte del Organo Legislativo, LP decide publicar con censura previa. La censura es del 80% al 100% del material y la mayoría de las publicaciones salen sin noticia alguna de Panamá. El 30 de junio se elimina la censura, y LP es nuevamente el diario libre de Panamá. A los 3 días se publica un suplemento con todas las noticias censuradas en los 9 días anteriores.

26 de julio de 1987
Las Fuerzas de Defensa al mando del Mayor Baldomedo irrumpen en el edificio de LP con una orden del gobernador de la provincia de Panamá, Alberto Velázquez, ordenando el cierre de LP y la ocupación del edificio por las Fuerzas de Defensa.

20 de enero de 1988
LP vuelve a abrir luego de dictada una Ley de Amnistía por el Organo Legislativo.

25 de febrero de 1988
LP es cerrada nuevamente por las Fuerzas de Defensa y su edificio ocupado por las tropas.

25 de diciembre de 1989
Corporación La Prensa recobra el edificio y descubre destrucción del 95% de su equipo.

8 de enero de 1990
Sale la primera edición de La Prensa en democracia.

 

Y... ¡Nació un Diario Libre!

Mayo de 1983

I. Roberto Eisenmann, Jr.

En Miami, un día rutinario del mes de abril de 1979, acababa de regresar a casa después de un largo día de trabajo en el banco. La casa estaba sola; Maruja había salido a buscar a los cuatro muchachos a sus clases, deportes, etc. Prendí la radio mientras me cambiaba a ropa más cómoda, cuando repentinamente oí en la emisora cubana... "Y en Panamá, Omar Torrijos anunció el Acuerdo con los Estados Unidos relativo al Canal de Panamá". Dijo así. Torrijos: (se oye la voz del dictador cuando hace un anuncio y adicional), "a partir de este momento pueden regresar a Panamá, sin condiciones, todos los exiliados". Me paralizó, emociones dramáticas y encontradas surgen y se chocan en mi cerebro. "¡Regresamos a la tierra querida!" "¿Qué derecho tiene este hombre de decidir cuándo puedo yo pisar la tierra en la que nací y donde los restos de mi padre y mi abuelo abonan mi nacionalidad?" "Por qué solo luego del Acuerdo con los Estados Unidos puede volver a oirse mi opinión en mi tierra?" Ante la confusión de pensamientos, repito yo mismo, una y otra vez: "¡Calma!".

Sólo un pensamiento es posible. Hay que regresar a Panamá de una vez, junto con la familia y todos los exiliados. Dedícate a resolver todos los problemas que significa arrancar a tu familia otra vez, escuelas, trabajo, obligaciones, etc. Me siento, ya sereno, a programar en un papel todos los problemas que requiere volver a mudar toda la familia, cuando llega Maruja con los muchachos, ajenos totalmente a la nueva situación en la que ella será la más ocupada. Llamo, como es costumbre en nuestro hogar, a una "Junta Directiva" con Maruja y los cuatro muchachos, y expongo la situación: "¡Regresamos a Panamá!". Parálisis, caras incrédulas, "¿Qué pasó?", preguntan todos al unísono. Explico:

"Torrijos acaba de anunciar el Acuerdo con los Estados Unidos y el regreso de los exiliados". "¿Cómo lo dijo?" Explico cómo se dio. Luego viene el "rush" de pensamientos acabamos de lograr instalarnos en este país, tu negocio va bien después de mucho sudor, acabamos de comprar esta casa, ¡otra vez cambios de escuela y todo!...¿y los riesgos? Otra vez la mortificación diaria...que si te llevaron preso...

"Luego del desahogo de todos, la calma, la serenidad y la decisión: "Volvemos de inmediato, todos juntos y con nuestra nueva "familia" -los demás exiliados en Washington, en Miami, en Houston, en Costa Rica, Honduras, Venezuela... y nos hará falta Leopoldo Aragón. ¡Manos a la obra!". Me pego el teléfono. Logro la lista de los vuelos más convenientes a Panamá desde Estados Unidos, México, Costa Rica, Venezuela...y entonces llamo a todos los compañeros en estos países.

Luego de un buen rato de consultas y opiniones que el viaje coordinado y llamamos a Panamá, para confirmar la llegada, a aquella gente que nunca cesó en su presión por nuestro retorno: la Unión Patriótica Femenina, los Abogados independientes, el Club de Leones...y nuestros compañeros de trabajo de la Empresa Eisenmann.

...Y abordamos el avión hacia Panamá, familia de sangre y familia de exilio, rumbo a la tierra querida, con una emoción imposible de comprender para los que nunca han experimentado la pérdida de la Patria.

Momentos de profunda meditación durante las dos horas y media (que parecieron eternas) del vuelo de Pan American. ¿Qué podremos hacer al llegar al terruño para empujar el proceso de democratización? ¿A qué podemos dedicar nuestros pocos talentos empresariales y nuestra profundizada convicción democrática?

...Y allí, volando hacia Panamá, germinó en nuestro cerebro la primera idea: No puede haber Democracia legítima sin Libertad de Expresión. El país llevaba 12 años en la obscuridad. Un primer paso necesario era un periódico, serio, responsable, y libre.

Pero ¿cómo hacerlo, si no teníamos experiencia alguna en el periodismo? ¿Era posible esta ambiciosa idea de un periódico libre en un ambiente dictatorial, hecho por personas que nunca habían siquiera visto las instalaciones de un periódico libre en un ambiente dictatorial, hecho por personas que nunca habían siquiera visto las instalaciones de un periódico por dentro? Era una locura pensaba en un momento de emotividad... pero la idea quedó archivada en el subconsciente.

La llegada a Panamá fue indescriptible. Desde el momento que vimos por primera vez las luces de nuestra ciudad, el momento que tocamos tierra panameña, el recibimiento de familiares, amigos y compañeros exiliados en otros países... hubo lágrimas sueltas de felicidad al sentir el calor de la Patria y el calor fraterno de nuestros compatriotas! Ese momento vivirá para siempre en nuestro corazón... y lo compartimos con Maruja, Denise, Roberto, Anabella y Eduardo. Ellos fueron nuestro soporte durante tres años de injusto exilio... y ellos merecieron experimentar cada segundo de ese momento.

Luego de una semana en Panamá compartiendo con nuestros compañeros, regresamos a Miami a iniciar los detalles de nuestro traslado completo a Panamá (sustitución en el puesto de trabajo, venta de nuestra casa, compra de una vivienda en Panamá, escuela de los muchachos y los mil y un detalles por arreglar).

Al día siguiente de nuestra llegada, sin comentario a nadie, tomamos el teléfono e hicimos cita en la Sociedad Interamericana de Prensa. Esa tarde fuimos a la SIP e iniciamos una larga conversación con Jim Canell, Director Ejecuivo de la SIP. "Me llamo I. Roberto Eisenmann, Jr. Soy empresario, acabo de regresar a Panamá después de tres años de exilio, y quiero hacer todo lo posible por democratizar a mi país. Creo que el inicio es un periódico serio, responsable...y libre. Jamás he visto las instalaciones de un periódico por dentro, pero estoy dispuesto a escuchar, a aprender y a darle el beneficio de mi experiencia empresarial".

Canell me contesta: "Conozco Panamá. Sé que tienen 12 años de ausencia de libertad de expresión, porque la SIP anualmente lo evalúa. Un periódico libre en un ambiente dictatorial es un enorme riesgo y un trabajo increíble, pero si Ud. está dispuesto, la SIP le dará todo el apoyo que Ud. pueda necesitar. A veces el no saber es una ventaja, porque Ud. escuchará el consejo de los que sí conocen y podrá iniciarse como es debido, moderno y sin el equipaje de equipos pasados y de matas costumbres". Así las cosas. "¡Manos a la obra!" Al salir de la SIP tenía yo nombres de ingenieros de producción, fabricantes de equipo, suplidores de papel, etc... y mucho entusiasmo por el proyecto que pasó de ser una idea loca a un proyecto demente, Jim Canell fue nuestro primer Padrino.

Mi próxima cita fue con el ingeniero Armando González, Jefe de Producción del Miami Herald, quien luego de hacerme mi primera gira por un periódico (que me asustó un poco por su enormidad y complejidad), prometió ayudarme con un estudio de pre-factibilidad para dentro de 10 días.
A los diez días, Armando, cumpliendo con su comp

omiso, me presentó dos alternativas: una para un periodiquito artesanal, y otra para un periódico moderno, computarizado, que requería de la inversión de un millón de balboas. ¡Un millón de balboas! El proyecto demente adquiría dimensiones de locura mayor. Pero las cosas se hacen bien o no se hacen. ¡Seguiremos adelante!

En la soledad de mi oficina pensé en la fórmula para capitalizar semejante empresa. Luego de muchos pensar determiné que tendría que ser a base de pequeñas inversiones de mucha gente, ya que el riesgo tendría que ser repartido. La Comunidad Democrática de Panamá se daría su propio periódico... y los muchos propietarios eran una garantía de que fuera realmente objetivo y libre. La Junta Directiva tendría que ser pequeña, decidida, trabajadora, dispuesta al riesgo personal y de variadas corrientes políticas. Completé así el Estudio Financiero y viajé a Panamá.

Por primera vez expuse la idea a varios íntimos: Carlos Rodríguez, Winston e Iván Robles, mi hermano David y mi cuñado César Tribaldos. Junto con ellos conformé una lista de la posible Junta Directiva: Fabián Echevers, del grupo de Abogados Independientes; Ricardo Arias Calderón, de la Democracia Cristiana; Ricardo J. Bermúdez, Independiente; Ricardo Alberto Arias, Independiente, y yo, del Movimiento Social Democrático, todos hombres de comprobada convicción democrática y acostumbrados al riesgo que implica la lucha.

Luego fui a conversar con cada uno de ellos sobre la idea, con el Estudio en mano. Para mi sorpresa, todos reaccionaron no sólo en forma positiva sino con entusiasmo. Así hicimos nuestra primera reunión en agosto de 1979, tomando varias decisiones básicas: Primero: ningún Accionista o grupo tendría más de B/5,000 en acciones; Segundo: cada uno de nosotros pondría B/5,000 de "Capital Semilla" para asegurar nuestro compromiso y convicción, habiéndonos "mojado" primero; Tercero: Nos reuniríamos una vez por semana; Cuarto: aprobamos un programa de trabajo de barras, con calendario para cada evento, que indicaba un año completo de trabajo antes de abrir en agosto de 1980.... y así el Proyecto Demente fue tomando forma.

Junto con Francisco Arias V., único panameño experimentado en periódicos, quien se suma al proyecto, el próximo paso fue de definiciones, objetivos, principios. El tipo de periódico sería tamaño standard, de 16 páginas, iniciándose con 5,000 de circulación y alcanzando 15,000 luego del primer año. Hicimos entonces varios viajes de estudio y aprendizaje: a Costa Rica; donde Manuel Jiménez, Presidente de La Nación, y Guido Fernández, Director y Presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, se conviertieron en nuestros segundos Padrinos; a Puerto Rico, donde Carlos Castañedas, Director de El Nuevo Día y José Luis Villegas, Director de Arte en el mismo diario, se comprometieron a diseñarnos el periódico más moderno y efectivo del continente...otros nuevos Padrinos; a Canadá, a nuestra primera Reunión SIP, a conversar con suplidores y agencias noticiosas, y a recibir de la Asamblea General el espaldrarazo de apoyo internacional.

Con todo este bagaje de información diseñamos un Libreto de Información para los Accionistas, abrimos una Cuenta de Fideicomiso Bancario, y salimos todos a hablar con la comunidad democrática. La situación se planteaba así: O levantábamos tres cuartas partes de los balboas requeridos (un millón) en un tiempo prudencial y arrancábamos, o el Banco le devolvía el dinero a los Accionistas. Semana tras semana, mes por mes, listas de gente, visitas uno por uno, y se fue sumando la Cuenta balboa por balboa, hasta que llegamos a B/.750,000.00. ¡El proyecto estaba asegurado! Sería un diario sin dueño, pero con muchos dueños.

Nombramos un Consejo Editorial que incluyera a miembros prestigiosos de todos los sectores de la sociedad (empresarios, profesionales, intelectuales, sindicalistas, religiosos, en fin, de todos los sectores). Este será el pulso de La Prensa en la comunidad, y un espaldarazo de apoyo y compromiso. El Consejo se conformó así: Esther W. de Abadi, Dr. Roberto Alemán Z., Gloria G. de Alfaro, Legislador Camilo Franceschi, Dr. Mario Galindo, Dr. Arrigo Guardia, Federico Humbert Jr., Prof. Miguel A. Mastín, Lic. Miguel J. Moreno, Julio C. Pinzón, Ing. Roberto Reyna, Prof. Gilbero Solís, Prof. Mélida Sepúlveda, Prof. Indalacio Rodríguez, Lic. Manuel Solís Palma, Otilia A. de Tejeira, Revdo. Ajendro Vásquez Pinto, Anel Béliz, Ignacio Mallol.

Carlos Castañedas y José Villegas llegan a Panamá y se adiciona al grupo Wilfi Jiménez. Después de tres días de reuniones de 6 a 7 horas, terminamos de definir secciones, tipografía, formato, etc. Se diseña el periódico con muchos aspectos revolucionarios para el periodismo. No tendrá pases (pase a la pág...); habrá un "Hoy por hoy" (corta opinión diaria); habrá una Sección Revista sólo para la ,mujer, etc. Mandamos a imprimir el número "0" ó piloto en el Diario de las Américas, para que todos puedan ver lo que será el periódico modelo.

Más viajes y junto con Armando González hacemos los pedidos del equipo, materiales, papel, contratación de las agencias noticiosas; New York Times, A/P, ACAN, France Press, etc.

A buscar local. Luego de no encontrar uno satisfactorio, decidimos construir edificio propio. Entra Armando González nuevamente y junto con los Arquitectos de Díaz y Guardia, en término récord, se diseña el edificio y se inicia la construcción, con un programa cerrado de construcción de seis meses...¡que se cumplió!.

Luego, la parte administrativa, tarifas publicitarias, visitas a Publicitarias y clientes; contratos de pre-publicidad; la constitución del primer sistema de subscripciones para entrega en el hogar, entrenamiento en el equipo electrónico al mando del accionista Rubén Abadi; pre-venta de subscripciones; anuncios de personal; entrevistas; empleo; sesiones de entrenamiento; presupuesto es de publicidad, circulación, gastos, etc. La Prensa será manejada con criterio empresarial profesional, ya que un diario sólo se libre si adquiere independencia económica.

U.N.I.D.A.D., bajo la coordinación de Querube S. de Carles, quien adelanta su regreso de Honduras, organizada con sus miembros Esther W. de Abadi, Olda C. de Archuleta, Nena C. de Saavedra, Marisín D. de Vallarino, Maruja V. de Eisenmann, Olga Zubieta de Oller, y con la cooperación de la Prof. Mélida Sepúlveda y Raquel de Delgado, la Sección Revista, original sección para la mujer.

El programa se cumple al pie de la letra. Los Directivos le damos varias horas al día de trabajo. Se va terminando el edificio; comienza a llegar el equipo. Se corren rumores: "el régimen no permitirá la salida del periódico, "sí lo dejará", "quizá no" ...pero nosotros seguimos trabajando como si no existiese peligro.
Ya tenemos 400 accionistas de todas las capas sociales, el apoyo internacional se consolida, ya que el personal comienza a laborar y a practicar. Allí estaban Dimas Lidio Pittí, Julio Ortega, Humberto Calamari, Emerson Moreno, Miguel Antonio Bernal, Marcelino Rodríguez, Iván Romero, Cándido Montero, Víctor Vásquez, Adela Mendoza, Abigail de Neira, Marianela de Arosemena, Carmen de la Lastra, Juan Guanti, Lorenza de Arias, Daniel Rodríguez, Cañita Correa, Ismael Marín, Candido Castillo, Nicomedes Carranza, y muchos otros. Muchos permanecen y son pilares sólidos de nuestro desarrollo.

Iniciamos la lista de columnistas buscando imponer un periodismo de opinión de la más alta calidad, ofreciendo espacio a la más divergentes opiniones. Así llegaron al periódico Guillermo Sánchez Borbón, Thelma King, Gloria Guardia de Alfaro, Alberto Mckay, Eduardo Valdés Jr., Diógenes de la Rosa, Carlos Adames, Carlos Lucas López, Guillermo Chapman, Mario Galindo H., Iván Arosemena, Mélida Sepúlveda, Manguita de Obaldía, Cecilia Alegre, Efraín Candanedo, Mario J. de Obaldía, Alonso Villarreal, Margarita A. de Vallarino, Edgardo Molino Mola, Faustina de Molino Mola, Carlos Chambonett y muchas otras prestigiosas plumas.

Es el 4 de agosto de 1980, fecha prevista para la inauguración. ¿Podremos terminar? ¿Podremos salir? Se organiza la inauguración. Vendrá a oprimir el botón de la rotativa el Sr. Georbe Beebe del Miami Herald, con la asistencia de periodistas de todo el continente. Llega la información de que Torrijos nos dejará salir, (porque en su opinión "quebrarán a los 3 meses tenemos los lios de ERSA, que cuesta al Estado B/.1,000,000.00 (un milló al año, como ejemplo").

El 4 de agosto de 1980, el día programado, 12 meses, 3,600 horas de trabajo arduo, ante el periodismo de América. Bebe oprime el botón, arranca la rotativa, la "Locura" es de repente una realidad...y luego de 12 horas de trabajo continuo al mando de Fabián Echevers, su primer Director...nace La Prensa, Diario Libre de Panamá. ¡La Comunidad Democrática de nuestro país se había dado un vehículo de libre expresión!.

Los tres años que hoy cumplimos son historia conocida. Hemos vivido 20 años de periodismo en estos 36 meses. Ataques físicos: condenas de cárcel a nuestro segundo Director Carlos E. González De La Lastra; ocupación y destrucción por parte de la Fuerza Pública...y éxito tras éxito en la lucha democrática, en lo que el periodismo del continente ha catalogado como "el milagro de La Prensa de Panamá".

Esta es la obra de infraestructura democrática de los ahora más de 600 panameños y panameñas accionistas, amantes de la libertad. Para ellos personal y para el personal - también accionistas-, quienes al mando de Winston Robles y Francisco Arias son los héroes diarios; l os Wilfi, Migdalia, Quintero, Montero, Vásquez, Abigail, Adela, Martín, Prado...y sus asociados...y a la hoy amplia Junta Directiva; Prof. Rubén D. Carles, Ing. Guillermo Quijano, hijo; Dr. Carlos Bolívar Pedreschi, Dr. Ricardo Arias C., Dr. Ricardo Alberto Arias, Francisco Arias V., Arq. Ricardo Bermúdez, Dr. Fabián Echevers, un abrazo de felicitación. La Prensa es una prueba de que la libertad no se ruega, ¡se ejerce!

 

El 19 de enero del 2005, la visual de La Prensa cambió

No fue un cambio repentino. Comenzó a finales del año 2003, cuando García Media, empresa líder que también le dio un nuevo looka diarios de la talla de Wall Street Journal y The Miami Herald, tomó a este joven diario y empezó a buscar lo que más le agradaría al lector panameño.

El plan elaborado por García Media se convirtió en la guía básica que delineó el trabajo del equipo consultor liderado por Rodrigo Fino y Paula Ripio, de la oficina de Buenos Aires; Rafael Carles y Lourdes de Obaldía, subdirector y editora gráfica de La Prensa.

Se sumó a ellos el periodista Eduardo Ulibarri, quien fuera por 21 años director editorial del periódico La Nación, de Costa Rica, y ahora es asesor.

Para este rediseño, la Corporación La Prensa invirtió en 18 investigaciones de mercado (focus groups) y, durante todo 2004, en horas hombre puestas al servicio de la capacitación de su personal.

"Este proyecto ha sido una experiencia invaluable para todos en la redacción, ya que el esfuerzo ha sido mancomunado y enorme", afirma de Obaldía.

El proyecto

La portada se rediseñó con un estilo gráfico que permitiera un mayor número de noticias publicadas, gracias a la incorporación de índices y adelantos destacados del contenido de los diferentes productos y secciones que edita el periódico.

En la página dos se creó un espacio para el desarrollo de una historia principal, la única que tendrá la página, donde se trabajarán géneros y estilos periodísticos que utilizarán la actualidad y las noticias más relevantes del día, pero dándole una mirada y enfoque diferentes.

Una historia que La Prensa le ofrece al lector diariamente, sorprendiéndolo con información, datos, géneros y estilo.

También se tomaron en cuenta estos seis puntos principales: Organización del contenido, marco tipográfico, arqueología visual, marca, color y arquitectura.

Ante esto, Fernando Berguido, presidente de la junta directiva y director, ve el rediseño como un compromiso con el lector, suscriptor y accionista y una meta estratégica, que permite ventajas publicitarias y seducir a los jóvenes como nuevos lectores, responsabilidad que tiene todo medio impreso que esté consciente de los nuevos tiempos y generaciones.